Rafael Ramírez Castañeda

Secretaría de Educación
05-11-2004

Rafael Ram�rez Casta�eda

Las Vigas es una peque�a poblaci�n veracruzana que se localiza entre las ciudades de Xalapa y Perote. Situada entre las monta�as de la sierra, el fr�o y la humedad dan al poblado un car�cter triste y silencioso. Despu�s que que el sol brillante calienta los tejados y da vida a los campos, desde las ca�adas sube la neblina, se filtra por bosques y sembrad�os, penetra por las callejuelas y cubre el caser�o, entonces el paisaje parece visto a trav�s de un cristal empa�ado.

En este pueblo, el 30 de diciembre de 1884, naci� un ni�o a quien bautizaron como Jos� Silvestre Rafael de jes�s. En el registro civil fue inscrito solamente con el nombre de Rafael. Sus padres fueron don Francisco Javier Ram�rez y do�a Pascuala Casta�eda, ambos tambi�n originarios de Las Vigas.

La familia de los Ram�rez Casta�eda era numerosa pues procrearon ocho hijos, cuatro hombres y cuatro mujeres, lo que no resultaba raro, pues en aquella lejana �poca hab�a muchos matrimonios con diez o m�s hijos. Don Francisco era un hombre pobre, a duras penas pod�a sostener a su numerosa prole con su trabajo de tejedor de lana en el r�stico telar que ten�a en su modesta casa, construida con tablones de madera y techo de teja manil. Do�a Pascualita, como todos la llamaban, atend�a con mucho esfuerzo sus deberes y siempre ayudaba a los dem�s, en el pueblo era muy reconocida por su bondad y por su generosidad a pesar de la pobreza en que viv�a.

Rafael vio pasar su infancia llena del cari�o y del calor de la familia pero colmada tambi�n de angustiosa penuria. Contaban, quienes lo conocieron de ni�o, que para no gastar los �nicos zapatos que ten�a y que s�lo usaba para ir a la escuela, al salir de �sta para ir por ah� con sus amigos a correr alguna aventura al campo o enlas afueras de la poblaci�n, se los quitaba, les ataba las agujetas y se los colgaba del hombro.

Por aquel entonces, al igual que Rafael, miles y miles de ni�os mexicanos sufr�an las mismas penalidades y pobrezas. El presidente de la Rep�blica era el general Porfirio D�az, llevaba ya m�s de quince a�os de gobernar a la naci�n y, aun cuando hab�a realizado grandes obras para modernizar al pa�s, no hab�a logrado disminuir la gran pobreza en que se debat�a la mayor�a de la poblaci�n, que s�lo contaba con su fuerza de trabajo para, por un salario miserable, emplearla en el campo al servicio de los grandes hacendados y en la ciudad, a disposici�n de los due�os de f�bricas y comercios.

Rafael Ram�rez curs� en la escuela de su pueblo los cuatro grados que �sta ofrec�a. Como don Francisco Javier ya hab�a muerto, do�a Pascualita, atendiendo las recomendaciones de uno de los maestros de Rafael, dio su consentimiento para que el ni�o continuara estudiando en Xalapa. Rafael termin� su educaci�n primaria y enseguida solicit� inscribirse en la Escuela Normal del Estado, en la propia ciudad de Xalapa, para cursar la carrera de profesor. Fueron cinco a�os de estudios, de grandes sacrificios y de muchas carencias, pero al fin obtuvo el t�tulo de profesor que tanto anhelaba.

Durante m�s de dos a�os, Rafael Ram�rez trabaj� en escuelas de nuestro estado de Veracruz, luego, acept� la direcci�n de una escuela en Durango, y poco despu�s, aprovechando la oportunidad que le brind� uno de sus antiguos maestros de Xalapa, fue a trabajar con �l a la Ciudad de M�xico en una escuela primaria industrial.

All� lo sorprendi�, en 1910, el estallido de la Revoluci�n encabezada por don Francisco I. Madero, movimiento armado al que se lanzaron los mexicanos con la esperanza de cambiar las condiciones de injusticia, ignorancia y miseria en que viv�a la gran mayor�a de la poblaci�n. En esta lucha justiciera tambi�n participaron un hermano de Rafael Ram�rez y otros familiares.

El trabajo eficiente del maestro Rafael Ram�rez en aquella escuela primaria industrial se hizo notar y pronto le solicitaron las autoridades educativas su colaboraci�n para reorganizar la Escuela Industrial de Hu�rfanos. A partir de ese momento, se dedica con toda su voluntad y empe�o a difundir este tipo de educaci�n en el pa�s, y para ello, escribe el libro La Educaci�n Industrial, que habr�a de ser el primero de los muchos y valiosos libros que escribi� para la educaci�n del pueblio mexicano.

Al poco tiempo, ya es catedr�tico en la Escuela Normal Primaria y funcionario en la Secretar�a de Educaci�n P�blica. Por el a�o de 1923, debido a que se plane� un nuevo sistema para educar a los mexicanos, Rafael Ram�rez form� parte de una primera Misi�n Cultural, cuyo prop�sito era el de fomentar la educaci�n en las comunidades rurales ind�genas. All� se da cuenta de los grandes problemas que vive la gente en el campo y decide emplear toda su voluntad y capacidad para ayudar a resolverlos por medio de la escuela.

Apoy�ndose en lo que dec�an otros grandes pensadores extranjeros y nacionales, y en sus propias ideas y experiencias, el maestro Ram�rez pone manos a la obra y va creando poco a poco la forma en que deber�an de trabajar los maestros en las escuelas del campo y va explicando el porqu� de ese trabajo.
As�, al paso de unos cuantos a�os, se form� todo un sistema escolar, conocido como la Escuela Rural Mexicana, una creaci�n revolucionaria para ayudar a liberar al pueblo y para formar a los hombres que la triunfante revoluci�n exig�a.

Para el maestro Rafael Ram�rez, la escuela rural no s�lo deb�a servir para que los ni�os de la comunidad aprendieran lo que es necesario aprender, sino que la escuela deb�a funcionar como una verdadera Casa del Pueblo donde tambi�n los adultos, hombres y mujeres, asistieran a ella con el fin de aprender cosas �tiles para mejorar sus condiciones de vida. Poco a poco, el territorio de nuestra patria se fue cubriendo de escuelas rurales, casas del pueblo hechas por el pueblo y para el pueblo. En ellas estaba siempre presente y dispuesto al trabajo el maestro, el profesor rural, humilde, pero siempre digno, siempre respetado y apreciado por la gente. Claro que esta obra tan grande no fue producto �nicamente del pensamiento y del trabajo de don Rafael Ram�rez, sino que en ella participaron otros grandes maestros y, sobre todo, los sufridos profesores rurales que con muchos sacrificios y extraordinaria dedicaci�n hicieron realidad la Escuela Rural Mexicana.

Puede considerarse que la Escuela Rural Mexicana, como sistema y como forma de acci�n educativa y social, se inici� aproximadamente por el a�o de 1925, tuvo gran apoyo del gobierno y alcanz� su mayor auge entre 1930 y 1940, a partir de all�, comenz� a declinar debido a que el gobierno de la Rep�blica cambi� la orientaci�n de la educaci�n, decidi� que en el pa�s las escuelas trabajaran y educaran de otro modo.

Aunque los planteles y los profesores rurales permanecieron en las comunidades, el trabajo escolar y sus resultados ya no fueron como antes, la escuela rural dej� de ser la casa del pueblo y se dedic� a ense�ar �nicamente a los ni�os, tal como lo hace cualquier otra escuela primaria com�n y corriente.

El maestro don Rafael Ram�rez Casta�eda merece el bien de la patria, la gratitud de los mexicanos. Fue el mayor impulsor, organizador y gu�a de la Escuela Rural Mexicana, escribi� por ella y para ella m�s de veinte libros y la convirti� en un sistema tan notable que incluso se divulg� en otros pa�ses. Don Rafael Ram�rez muri� en la Ciudad de M�xico el 29 de mayo de 1959.

En reconocimiento a sus altos m�ritos, en abril de 1968, el gobernador del estado decret� imponer el nombre del profesor Rafael Ram�rez al municipio y poblado de Las Vigas, lugar de su nacimiento. Un mes m�s tarde, en ocasi�n del *D�a del Maestro*, se devel� una estatua del maestro Ram�rez en el centro de la propia poblaci�n que lo vio nacer. De este modo, el pueblo veracruzano rindi� homenaje p�stumo a Rafael Ram�rez Casta�eda, eminente educador y mexicano ejemplar.

Colaboraci�n de Romeo Ram�rez Jim�nez

Fotos
FOTOS (0)
 
Videos
VIDEOS (0)
 
Audios
AUDIOS (0)

 

 

 

 

Artículos Relacionados